Le critican su estilo y posiciones. En pocos días el pontífice argentino proclamará santo al polaco Juan Pablo II


Estaba escrito que la revolución de Francisco provocaría resistencias en los sectores más conservadores y tradicionalistas. Pero es una sorpresa que la mayor hostilidad venga de Polonia, bastión del catolicismo europeo y universal. Y sin embargo, las señales son cada vez más inquietantes. Los dos últimos presidentes de la vasta Conferencia Episcopal han lanzado estocadas a fondo contra el Papa argentino.
El nuevo jefe de los obispos polacos, monseñor Stanislaw Gadecki, de 64 años, arzobispo de Poznam, dijo hace 3 días que “poner en práctica el estilo del papa Francisco puede resultar un problema difícil para nuestra Iglesia”.
Es toda una definición, pero la frase no resulta tan fuerte como la que la que pronunció su predecesor, monseñor Jozef Michailik, poco antes de que partiera una delegación de obispos a Roma para la visita “ad limina” que los episcopales hacen cada 5 años al pontífice.
Michailik, un neto ultramontano, definió a Bergoglio como “un arma de los enemigos de la Iglesia”. Y agregó: “Con el Papa se combate hoy en Polonia contra los obispos. Papa Francisco bueno, obispos malos. ¿Papa Francisco sí, obispos e Iglesia en Polonia no?”.
Monseñor Michailik dijo que “la ideología de género (sexual), la estabilidad del matrimonio y la cultura del aborto, son los grandes peligros de hoy”. A Francisco, los ultraconservadores lo acusan de no poner estos temas en el centro de sus preocupaciones pastorales.
El catolicismo polaco está agitado por serios encontronazos internos entre los obispos y otros grupos. Las denuncias de Michailik fueron leídas con alarma en las iglesias en el mensaje de Navidad de los obispos. El diario Gazeta Wiborcza, dijo que el fantasma del género sexual como amenaza “es un enemigo inventado”.
Se esperaba que el clima mejorase con el cambio del presidente de la Conferencia Episcopal tras la salida de Michailik, que cumplió 10 años de mandato. El arzobispo de Poznam, monseñor Gadecki, estuvo en febrero en el Vaticano y habitó en la Casa de Santa Marta donde reside el Papa. En su diálogo con la prensa, sin embargo, dijo que “el Santo Padre parece tener cierta debilidad por los laicos”. Una crítica del clericalismo que critica Francisco. Un rebote de la crisis entre la Iglesia y el Estado polacos, que está en un mal momento.
Las divergencias en la Conferencia Episcopal crecen, los obispos se acusan mutuamente de connivencia con los políticos. Pero Gadecki criticaba el estilo directo, afectuoso, de Francisco con la gente, que es un arma pastoral extraordinaria. Indirectamente lo acusó de preferencias por los políticos.
Bergoglio, en su discurso a los obispos polacos, advirtió sobre el peligro que corre el episcopado polaco. “Que nada ni nadie introduzca divisiones entre ustedes, queridos hermanos”.
La hostilidad hacia Francisco preocupa porque falta menos de un mes para la canonización de Juan Pablo II y de Juan XXIII, que serán proclamados santos el 27 de abril. Acudirán miles de polacos a San Pedro para homenajear al hombre que los ayudó a quitarse de encima a rusos y comunismo. Estos ataques no preparan la canonización de la mejor manera. Gadecki volvió a hablar, además, para criticar a Francisco por haber realizado los ejercicios espirituales de Cuaresma fuera del Vaticano, en el suburbio de Ariccia.
Los periodistas le preguntaron si esto demostraba que aplicar el estilo Francisco puede ser difícil para la Iglesia polaca. La respuesta fue desastrosa. Habló de las divergencias culturales entre la América Latina y, por ejemplo Polonia. No quiso mostrar prejuicios racistas, pero lo logró. “Francisco nació en el sol, nosotros en las nubes. Basta dar una ojeada a los pueblos mediterráneos: son todos sonrientes, alegres. En Brasil y Argentina, gente que vive en auténtica miseria en países plenos de sol y, no obstante todo, están extremadamente contentos. En cambio nosotros la oscuridad nos hace sombríos, a la Iglesia, a la sociedad”.
La televisión pública de polonia también hizo lo suyo contra el Papa. Dijo que en la audiencia que Francisco concedió al presidente Barack Obama, “en lugar de plantear las aspiraciones imperialistas de Moscú, Francisco habló de la injusticia social”. “Si confiamos en las fuentes vaticanas, el tema de Ucrania pasó a un segundo plano. Papa Fracisco se limitó a orar por la paz en la región”. Con Francisco, “la voz de la Santa Sede sigue siendo importante pero menos distinguible y por lo tanto menos escuchada. Con Juan Pablo II era diferente”. Final con una acusación mal disfrazada. ”Ha cambiado la realidad y sus protagonistas, pero los peligros y las esperanzas en el líder de la Iglesia Católica son las mismas”.


Por JULIO ALGAÑARAZ. VATICANO.
El papa Francisco recibió a miles de ciegos y sordomudos en el Aula Pablo VI del Vaticano y su discurso fue traducido a la lengua de los signos por voluntarios distribuidos en toda la sala.


Francisco recibió a cerca 8.000 personas pertenecientes al Movimiento apostólico italiano de ciegos y a la llamada Pequeña Misión para los sordomudos, a quienes dijo que "quien reconoce la propia fragilidad y sus límites, puede construir relaciones solidarias en la Iglesia y en la sociedad".

El pontífice recordó a los presentes el episodio de la Samaritana y su encuentro con Jesús, que se describe en el Evangelio, porque -dijo- "es un ejemplo claro del tipo de personas que Jesús amaba encontrar para hacer de ellas sus testigos, personas marginadas, excluidas y despreciadas".

Jorge Bergoglio señaló que Jesús también "fue un excluido" y que "encontró personas enfermas, discapacitadas, para curarles y restituirlas su plena dignidad", y destacó "cómo estas personas se convirtieron en ejemplos de lo que quiere decir la cultura del encuentro".

"La persona enferma y discapacitada puede a partir de su fragilidad, de su límite, convertirse en testigo del encuentro, del encuentro con Jesús que abre a la vida, a la fe, y al encuentro con los otros", añadió.

Tras su mensaje, el Papa dedicó casi una hora a saludar a decenas de discapacitados, entre ellos un grupo de ciegos con sus perros guías.


"Lo he invitado y animado a visitar Estados Unidos y le he dicho que la gente estará encantada de verlo", dijo Obama en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro italiano, Matteo Renzi, con quien se reunió en Roma.
El presidente de los Estados Unidos   mantuvo un encuentro histórico con Francisco en el Palacio Apostólico. Durante su conversación privada,  hablaron de "erradicar el tráfico de seres humanos en el mundo" y pidiron que "el derecho internacional y humanitario sea respetado en las zonas de conflicto" y se busquen "soluciones negociadas" entre las partes involucradas, según detalló en un breve comunicado la oficina de prensa del Vaticano.

También abordaron el tema de la "reforma migratoria" en Estados Unidos, que afecta a millones de inmigrantes latinoamericanos ilegales en ese país, y la reforma sanitaria, aunque en forma "muy general". "No hablamos detenidamente sobre ley sanitaria en Estados Unidos. Sí hablamos de eso con el secretario de Estado, (Pietro) Parolin", aclaró Obama.
En este sentido, el presidente dijo también que se comprometió ante Francisco a continuar con las conversaciones con la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos para que haya"libertad religiosa" dentro de la ley sanitaria. "Abogo por continuar dialogando con la Conferencia Episcopal estadounidense sobre la aplicación" de ese plan, dijo.
Según contó Obama, la conversación con el Papa incluyó temas de la agenda internacional, como Medio Oriente o Siria, pero "sobre todo hablaron de los sin techo, de los pobres y los marginados, de la gente sin oportunidad y de las desigualdades que crecen".
"Estoy muy conmovido -dijo Obama- por el mensaje de inclusión y de compasión del papa Francisco y profundamente emocionado por sus reflexiones sobre la importancia de contar con una perspectiva moral con la que afrontar los problemas mundiales sin pensar en nuestros intereses personales".

  • El Vaticano se ha volcado: el protocolo ha ganado a la espontaneidad


Todo un espectáculo. En una Roma blindada por razones de seguridad, llena de zonas 'off limits', la entrevista del hombre más influyente del mundo (Francisco, según 'Fortune') con el más poderoso de la Tierra (Obama), se ha celebrado en un clima de cordialidad, pero de extraordinaria expectación. No todos los días puede verse un encuentro entre el hombre más buscado en Google (Francisco, 49 millones de menciones en 13 meses) y la persona con más 'followers' en las redes sociales (Obama, 31 millones en Facebook y más de 20 millones Twitter).

Desde enero de 1919 en que Woodrow Wilson visitara por primera vez a un Papa en el Vaticano, mucha agua ha pasado bajo los puentes del Tiber y del Potomac. En la época de Wilson, raro era el católico con poder en la política norteamericana. Hoy los católicos 'invaden' la Cámara de Representes (135 congresistas) , el Senado (26), el Tribunal Supremo Federal (seis católicos de los nueve magistrados) e incluso el 'staff' del propio Obama: vicepresidente Biden, secretario de Estado Kerry , jefe de Gabinete McDonough o Kathleen Sebelius, secretaria (ministra) del Departamento de Sanidad. Cuando un Obama muy sonriente estrechaba la mano de Francisco tenía muy presente que el 85% de católicos norteamericanos y el 70% de los que no lo son tienen una visión favorable del Papa.
La posición de Obama durante los 50 minutos de la entrevista (casi el doble de lo previsto) ha sido más pasiva que activa. Sus primeras palabras:"Gracias por recibirme, Santidad. Es maravilloso conocerle", no eran de simple cumplido. Definen muy bien el planteamiento de esta entrevista por el presidente estadounidense: "Vengo a escuchar", había dicho. Y no sólo por deferencia al Pontífice. El presidente es consciente de que han pasado los días de vinos y rosas, al principio de su mandato, cuando comentaba entre bromas y veras: "Seré tan escrupuloso en cumplir mis promesas que se dirá de mí: en seis días lo hizo...y el séptimo descansó" . Así, cuando el Papa le hablaba de "inmigrantes", Obama sabía que una de sus promesas incumplidas ("Lo haré en mis 100 primeros días") ha sido la ley de inmigración. Sabe que los obispos americanos van a celebrar el próximo domingo una misa "gigante" a lo largo del Río Grande para llamar la atención sobre la frontera de México "que hoy es la Lampedusa de Estados Unidos". Sabe que su popularidad está bajo mínimos (43%), frente a un interlocutor que está por encima del 80%.
Por eso, la entrevista entre los dos poderosos, aun en su cordialidad,recuerda más la de un discípulo que escucha que la de un poderoso que preguntara: "Perdón, Santidad, ¿de cuántas divisiones me ha dicho que dispone ?" No es que estén de acuerdo en todo, basta echar una ojeada a la página web de los obispos norteamericanos para cotejar los temas conflictivos, pero la valentía de Francisco al encarar los desafíos económicos y sociales -"sin pelos en la lengua", según Obama- produce tal admiración, que cualquier sensación de discrepancia en otras cuestiones se atenúa. Lo cual no quiere decir que en las conversaciones se hayan eludido los temas "vidriosos": se ha hablado con claridad de las lesiones a la libertad religiosa, a la vida y a la objeción de conciencia y de la reforma en materia de emigración, materias de fuertes discrepancias entre la Iglesia y el Gobierno Obama. Y también de las coincidencias, como el respeto del derecho humanitario en las zonas de conflicto y la lucha contra la pobreza.
El Vaticano se ha volcado: el protocolo ha ganado a la espontaneidad. No podía ser de otro modo: el poder requiere una cierta majestad. Es la atmósfera que respira. En este contexto, el semblante serio de Francisco después del encuentro, aun contrastando con el risueño de Obama, no significa distanciamiento, sino comprensión del significado del momento. Una entrevista en la que Obama ha invitado al Papa a Estados Unidos, le ha regalado -para obligarle a ir- semillas del jardín de la Casa Blanca y le ha pedido oraciones por él y su familia. Un buen final.
Rafael Navarro-Valls es catedrático y autor de 'Entre la Casa Blanca y el Vaticano'


El Papa Francisco y Barack Obama se han saludado por primera vezen el Palacio Apostólico del Vaticano poco antes de las 10.30 horas de este jueves, donde mantienen un encuentro privado que durará una media hora.
Obama ha llegado al Vaticano sin su mujer, ni sus hijas escoltado por un extenso dispositivo de seguridad, formado por veintiséis coches blindados y ocho motocicletas.
   A su llegada ha sido recibido por el secretario del papa Benedicto XVI y prefecto de la Casa Pontificia del papa Francisco, Georg Gänswein. En la reunión hay dos traductores, una mujer para el presidente de Estados Unidos y un secretario de la Casa Pontificia para el Papa.
   El presidente de Estados Unidos Barack Obama ha afirmado en una entrevista al periódico italiano Corriere della Sera recogida por Europa Press que el Papa es "una gran autoridad moral" y que su voz tiene que ser escuchada por el mundo. "Cuando el Papa habla, sus palabras pesan",ha expresado.

OBAMA, IMPRESIONADO POR LA HUMILDAD DE FRANCISCO
 De esta forma, ha comentado que el Papa recuerda que "cada persona tiene la responsabilidad individual de vivir de modo recto y virtuoso" al tiempo que ha manifestado estar "impresionado" por humildad y por sus actos de misericordia.
   El presidente de Estados Unidos ha destacado "su testimonio, el sencillo gesto de buscar a los últimos, a aquellos que vive en condiciones más difíciles" como valores del Papa. También ha afirmado que una de las cualidades que más admira en el Papa Francisco es "su coraje para hablar sin pelos en la lengua sobre los desafíos económicos y sociales" de la actualidad.
   Así, ha matizado que aunque no estén de acuerdo en todas las cuestiones, ha subrayado que el Papa invita "a pensar sobre la dignidad que es innata a todo ser humano".
   Finalmente, ha elogiado su capacidad para "motivar y hacer reflexionar a la gente en todo el mundo, así como "a tratarse recíprocamente con mayor sentido de la dignidad y de la compasión".

Las reformas avanzan, pero las expectativas infladas presagian desilusiones


Un año de sorpresas continuas a cargo de un Papa sencillo y cariñoso ha hecho mucho bien. La mayoría de los católicos están orgullosos de un  Papa que desborda humanidad. Entre los judíos crece el entusiasmo. Según el rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, «ahora vienen tantos judíos a conocer al Papa Francisco que deberíamos abrir una sinagoga en el Vaticano».
A los protestantes, musulmanes e incluso ateos les gusta un Papa que logra comunicar, mediante gestos claros y un lenguaje sencillo, con el ciudadano de a pie. Muchos ciudadanos lo ven como un ejemplo para sus propios gobernantes.
Al cabo de un año, las fotografías «inolvidables» del Papa Francisco podrían llenar libros enteros. Si una imagen vale más que mil palabras, su ejemplo personal y su estilo refrescante valen más que mil encíclicas.
Pero él mismo advierte que la «Franciscomanía» no va a durar. El primer Papa venido de América ha traído muchos cambios en la música, pero no piensa hacerlos en la letra. Algunos inflan desmesuradamente las expectativas de cambio inmediato en los temas de comunión a los divorciados, papel de la mujer, etc. por mera superficialidad. Otros por mala intención, sabiendo que inflan un globo destinado a reventar.
El pasado 13 de marzo, tras el primer momento de sorpresa, casi todo el mundo pensó que la «luna de miel» duraría tres meses. Ha superado el año. Y resulta claro que la «revolución» del Papa Francisco está solo en sus primeros pasos.
El cambio de estilo es universalmente conocido y aplaudido. Menos visible al gran público es el comienzo del cambio de actitud de la burocracia del Vaticano y de los obispos de todo el mundo. Francisco ha dicho que no quiere «obispos príncipes», ni «obispos de aeropuerto», sino personas que sepan escuchar «de corazón a corazón» a todos: a los católicos que practican, a los alejados, y a quienes ni siquiera son cristianos.
El cambio de actitud se nota ya en muchos de los fieles de a pie, más comprensivos respecto a los problemas de sus amigos, más dispuestos a ayudar a quien lo necesita, y más convencidos de que el Evangelio se enseña con el ejemplo y la sonrisa.
El mensaje de la exhortación apostólica programática «La alegría del Evangelio» se está abriendo paso de un modo silencioso pero eficaz. El segundo año de pontificado puede ser igual de apasionante.

En Marzo de 2013 ocurriò algo inusual e insólito, que se ha dado muy pocas veces en la Historia: el Papa saliente, Benedictus XVI verá con sus propios ojos al nuevo y Ultimo Papa: Petrus Romanus. Y Benedicto seguirá vivo, porque no ha muerto sino que se ha retirado. Esto plantea una situación de posible Bicefalia en el Vaticano, ya que habrá 2 líderes espirituales en la Iglesia Católica.


Y precisamente ha habido diversos clérigos y monjas a lo largo de la Historia, que profetizaron una situación convulsa en los últimos días de la Iglesia Católica, en la que habría 2 Papas Rivales.

Sor Sofía María Gabriel lo vaticinó así: "Habrá dos Papas rivales y una gran Crisis centrada en el Papado Vaticano, y la Iglesia quedará dividida en dos bandos".

"Habrá un Papa electo no canónicamente que causará un gran Cisma"escribió San Francisco de Asís.

La beata Ana Catalina Emmerick, religiosa Agustina, en 1820, describió su visión: "Ví una fuerte oposición entre dos Papas, y ví cuan funestas serán las consecuencias de la falsa iglesia; ví que la Iglesia de Pedro será socavada por el plan de una secta. Cuando esté cerca el Reino del Anticristo, aparecerá una religión falsa que estará contra la unidad de Dios y de su Iglesia. Esto causará el Cisma más grande que se haya visto en el mundo".

Según las palabras que la Virgen reveló, supuestamente, en La Salette a Melania: "Roma perderá la fé".

El Cardenal Mario Luigi Ciappi predijo: "La pérdida de la fé en la Iglesia, la apostasía, saldrá de la cúspide de la Iglesia".

Pero tal vez uno de los dos Papas rivales no sea Benedictus XVI, sino que existe también la posibilidad de que, como en otros tiempos de la Historia, simplemente surgiera de repente un "Antipapa", es decir, un personaje crítico con la actual Iglesia Católica y que reclame para sí el título de Papa, que en caso de tener éxito de respaldo social, dividiría en dos a la Iglesia. 

Este caos de fé y dirección en el seno de la Iglesia Católica, unido a la crisis económica e inestabilidad política derivará en una grave revuelta social en Italia, que hará que el Papa tenga que huir del Vaticano y refugiarse en otra tierra, posiblemente en algún lugar de Francia. Así describió el panorama Enzo Alocci:



"El Papa desaparecerá temporalmente y esto ocurrirá cuando haya una Revolución en Italia".

¿Revolución en Italia? Pensábamos que la situación económica y social estaba mal en Grecia y en España, así como en el resto de países del sur de Europa, pero según cabe deducir de estos clérigos visionarios, es previsible que la situación económica se agrave, con lo que estallará una gran revolución social en Italia, y uno de los objetivos será derribar el poder vaticano.




Sor Agnes de Akita nos trasladó una dantesca visión: "La obra del demonio se infiltrará hasta dentro de la Iglesia de tal manera que se verá a cardenales contra cardenales, y obispos contra obispos".

Bartolomé Holzhauser, fundador de las sociedades de clérigos seculares del Siglo XVIII: "Dios permitirá un gran mal contra su Iglesia: vendrán súbita e inesperadamente irrumpiendo mientras obispos y sacerdotes estén durmiendo. Entrarán en Italia y devastarán Roma, quemarán iglesias y destruirán todo".

Según las profecías de San Malaquías y otros clérigos visionarios, el Vaticano será destruido por fuego y humo en el tiempo del Ultimo Papa, Petrus Romanos".

Las palabras de la Beata Ana María Taigi: "La religión será perseguida y los sacerdotes masacrados. El Santo Padre se verá obligado a salir de Roma".

María Steiner, mística: "La santa Iglesia será perseguida, Roma estará sin pastor".

Y según los vaticinios de Garabandal: "El Papa no podrá estar más en Roma, se le perseguirá y tendrá que esconderse".

¿Pero quiénes son aquellos que harán la Revolución? Por una parte el mismo pueblo de Roma y de Italia, pero por otra parte y según los visionarios, ¡¡Los revolucionarios italianos recibirán ayuda desde Rusia!!...

Elena Leonardi, asistida espiritual del Padre Pio, habla claramente de Rusia, que aprovechará el caos y la revuelta social para intervenir en Italia: "El Vaticano será invadido por revolucionarios comunistas. Traicionarán al Papa. Italia sufrirá una gran Revuelta y será purificada por una gran Revolución. Rusia marchará sobre Roma y el Papa correrá un grave peligro". Impresionantes las palabras de Elena Leonardi.

Pero la Madre Elena Aiello, una estigmatizada que fué consultada con frecuencia por el Papa Pío XII, también coincidió con Elena Leonardi: "Italia será sacudida por una gran Revolución. Rusia se impondrá sobre las naciones, de manera especial sobre Italia, y elevará la bandera roja sobre la cúpula de San Pedro".

La verdad es que se trata de unas profecías inquietantes y muy preocupantes, en donde llegados a este punto, lo más grave no es ya tanto la división del Vaticano en dos cabezas, sino la invasión y el intervencionismo que va a protagonizar Rusia sobre Europa y sobre todo el mundo, aprovechando la debacle del Vaticano, que ha sido el faro espiritual de Occidente durante los dos últimos milenios.
Rusia invadiendo a Europa equivale a la 3ª Guerra Mundial. 



Pero por otro lado, tengamos en cuenta una cosa: la revuelta que va a derribar al Vaticano no va a parar ahí, porque a partir de ese momento se va a abrir la veda de la persecución a todo lo que respire como religioso o espiritual; la revolución se extenderá mundialmente; se empezará derribando al Vaticano, y con el tiempo se terminará persiguiendo a todo tipo de creencias espirituales con la excusa de generar divisiones y odios entra la humanidad, para finalmente pasar a perseguir a muerte a los verdaderos cristianos durante el tiempo de la Gran Tribulación, que durará 1260 días.
Vladimir Putin realizó una visita al Vaticano, donde se reunió con el Romano Pontífice Francisco. Para el presidente de Rusia es la cuarta visita a la ciudad-estado y el tercer Papa, con el que negocia. Los temas de discusión con Francisco claramente más que los papas anteriores, y no está en la edad de los pontífices, y la situación de nuestro mundo globalizado.


Inmediatamente después de que el avión presidencial llegó a la capital italiana, Vladimir Putin fue al Vaticano para reunirse con el Papa Francis. Después de una conversación cara a cara, que duró 35 minutos (dos veces programada), el presidente y el Papa intercambiaron regalos. Putin dio el icono Papa de la Virgen, y se presentó con una mayólica que representa a los jardines del Vaticano. Cuando nos despedimos, el Papa pidió al presidente que transmita sus mejores deseos a Rusia Patriarca Kirill.

Putin también en la presencia de los miembros de la delegación se reunió con el secretario de Estado del Vaticano Pietro Parolin.

Putin Encuentro con el Papa Francisco no es un homenaje al protocolo. El Vaticano, que cuenta con uno de los servicios de inteligencia del mundo, las más poderosas estructuras de información analítica, no sólo afecta a la mitad mil millones de ovejas, pero también tiene una red de organizaciones que trabajan con las élites (como la Orden de los Jesuitas, la Orden de Malta y el "Opus Dei", uniendo decenas no miles de miembros ordinarios), sigue siendo una de las principales potencias mundiales. Y Papá - no sólo un pastor espiritual, sino también el jefe de un Estado supranacional única. Así Putin presta especial atención a los contactos personales con figuras claves de la política mundial podría ser una gran cantidad de temas comunes de conversación con el pontífice.


Incluso antes de la visita del embajador de Rusia en el Vaticano Alexander Avdeev, dijo que la reunión se discutirán los problemas internacionales clave, el principal de los cuales es la situación en Siria. Según Avdeev, la posición de Rusia y cerca de los asuntos del Vaticano tienen que proteger a la población cristiana en el Medio Oriente y en zonas de conflicto, en particular en el Líbano y Siria. Ya en septiembre, durante la cumbre de los "veinte" en San Petersburgo, Francisco Papa apeló a Vladimir Putin con un mensaje sobre el tema sirio.

"Este mensaje se dirige a fortalecer la autoridad del Papa como un pacificador - dice un experto en la política del Vaticano, un profesor asistente de historia y política de Europa y América, MGIMO, Ph.D. Olga Chetverikova. - Después de todo, durante los acontecimientos de Libia anteriores Papa Benedicto  XVI desacreditada, no se opuso a la intervención y después del brutal asesinato de Gaddafi lo describió como un tirano, con el apoyo del nuevo régimen. Esto llevó a una autoridad fuerte caída del papa de las comunidades cristianas en el Medio Oriente y el Norte de África. En este contexto, el comportamiento del Papa Francisco mira el contrario, la restauración de la autoridad espiritual. No sólo papá-papá los pobres de la gente Papa demócratas, pero papá y pacificador. Para el Vaticano es una campaña de propaganda muy importante para reforzar su autoridad. Pero no hay consecuencias específicas que no van a tener - si Francisco quería acción real, puede apelar a la secretaria de Estado de EE.UU. - Kerry católico. Sería un acto grave que podría provocar represalias que papá tenía que mantener. Una carta formal a los líderes del mundo no hay peligro de que el Papa, ni de las fuerzas que luchan en Siria ".

Entre los temas más importantes que se podrían abordar en una conversación, es muy probable, podría ser Ucrania.Que durante siglos fue el principal punto de entrada del catolicismo en Rusia y el mundo ortodoxo, un lugar donde no había iglesia uniata - parroquias ortodoxas subordinadas formalmente al Romano Pontífice, y el reconocimiento de las doctrinas católicas.

"La integración de Ucrania en la UE no es sólo económica y política, sino también, sobre todo, la unidad ideológica, - dice Olga Chetverikova. - Y el catolicismo - uno de los instrumentos de la integración de Ucrania en la comunidad ortodoxa occidental. Por lo tanto, en primer lugar, la comunidad ortodoxa se resiste a la integración de Ucrania.Ahora la sociedad ucraniana una intensa competencia en todos los niveles, especialmente a nivel de la confrontación espiritual. Tanto el Oeste y el Vaticano considera a Ucrania como parte de su espacio geopolítico ".

"Parafraseando Danilevsky de Constantinopla, que dije sobre Ucrania: sólo es bueno para el Oeste de la participación de Ucrania se mide sólo el daño que infligen creo Rusia - dice el presidente del Instituto de París de la Democracia y la Cooperación Natalia Narochnitskaya. - Porque ella a Ucrania por su carga, y la UE en su forma actual - una pesada carga para Ucrania. Así que esto es pura política, que busca impedir cualquier forma de nuestro sindicato, construir barreras, sin dar nada a cambio.

El papel del Vaticano y en la transformación de la Unión Europea, especialmente a la luz de la relación del viejo mundo con los EE.UU., y en general en el proceso de globalización. Incluyendo los intentos rusos de inculcar "valores europeos".

"La Iglesia Católica utiliza como herramienta y mecanismo de integración de Rusia en el espacio cultural de Europa, pero incorporando en este espacio, perdemos la soberanía espiritual, - dice Olga Chetverikova. - Ahora, el papel del Papa como un líder espiritual que justifica un nuevo orden mundial, por lo que la integración con Europa es ser santificados autoridad del pontífice. Vaticano para una reunión con el presidente de Rusia es fortalecer la autoridad del Papa, y, por lo tanto, la Unión Europea y el Consejo de Europa, es decir, a toda la comunidad occidental. Cualquier visita, cualquier apelación al Papa que perciben como el reconocimiento y el fortalecimiento de su autoridad - es símbolos y signos muy importantes para la comunidad mundial.Independientemente de qué sirven los que lo conocieron. Usted tiene que entender el sistema de relaciones que existe en el Oeste a las élites más altas ".

Reforzar el papel del pontífice en el proceso de globalización está conectado, según Chetverikova, que en Occidente, pero el papa, ninguna otra figura, que tendría significado sagrado para los europeos ", escribió Dostoievski, papá puede incluso abolir el cristianismo, pero la iglesia instituirá Papal Instituto, ya que necesitan un poder espiritual total, que él encarna. Papá juega un papel muy importante en la justificación religiosa de la integración europea - era tan desde los tiempos del Sacro Imperio Romano, pero hoy en día este papel es aún mayor por el hecho de que los valores del liberalismo y el humanismo han desacreditado a sí mismos, a partir de su unión imposible. Por lo tanto, es necesario incluir el factor religioso, y como preparación para la idea central de una nueva religión mundial es la tolerancia, el Papa, si quiere mantener el papel de un líder espiritual debe abrazar la idea de la tolerancia y adaptar la enseñanza a su iglesia católica. "

Vaticano ideológicamente sirve elite mundial sobre esta enfermedad y su "gente" - de lo contrario, si no lo necesitaban, habrían encontrado muchas maneras de destruir la Iglesia, dice Olga Chetverikova "Pero ahora se necesita esta estructura - institucionalizado ideológica estructura que permita un control suficientemente grandes masas de personas (1500 millones de personas), que reconoce al Papa infalible. Necesitan un cristianismo pervertido que se ajuste a la tolerancia "dogma". "

No Chetverikova ver el deseo sincero Papa Francis para preservar los valores cristianos y advierte contra el acercamiento espiritual con el Vaticano:

"Si - suponga una situación tan fantástico - El Papa realmente quería salvar el cristianismo en su prístina y manejó a nosotros, que esta unión sería bueno. Pero si vemos que él puso específicamente para diluir el cristianismo e integrarlo en la nueva religión mundial, entonces todo es obvio, ningún argumento aquí no funcionan ".

Natalia Narochnitskaya cree que, a pesar de todos los problemas que tuvimos con el catolicismo en el pasado, una nueva ronda de historias y nuevos desafíos que debe unirse en una causa conjunta:


"Ahora la situación es que en el europeo, nuestra civilización cristiana común creciente fenómeno de avalancha completa reorientación de la descristianización, mezclando el pecado y la virtud, la belleza y la fealdad, la verdad y la mentira. Esta filosofía posmoderna es especialmente fuerte en Europa Occidental, pero tenemos quienes la perciben. Se requiere un hombre libre de cualquier restricción moral, nacional, religiosa, y ahora también de las limitaciones de orden biológico. Así, mientras que lo que plantea nuevos retos para los católicos y ortodoxos - para unir esfuerzos en la preservación de la gran herencia cristiana derivada de su moral y los valores, sobre todo, como la fe, el país, el honor, el deber y el amor. Todos los valores que se nace y la idea cristiana encarnada en la vida y la historia de las naciones europeas, que ahora se exponen a una gran presión.

Así que Dios nos ordenó dejar a un lado las rivalidades y disputas acerca de quién lleva la bandera de la verdad, de lo contrario nos quedaremos sin nada.Aquí, todas las naciones europeas, independientemente de su tamaño y el PIB puede ser igual-player historia del mundo. Debido a que este es tema troncal - ¿qué es el hombre, cuál es el significado de su vida, cuál es su deber ante Dios y el hombre, lo que es su responsabilidad. Todo lo demás - el fin de la filosofía de la historia. Pero todas las grandes naciones de Europa no se han creado un hombre universal, y los ciudadanos de su país, para lo cual los valores metafísicos fueron superiores a sus vidas. "

La vida misma impulsa cristianos oecumene occidental y oriental para asegurar que se unen dice Narochnitskaya, dijo que, a su nivel, con sus amigos católicos es lo que está tratando de hacer en la oficina de París del Instituto para la Democracia y Cooperación:

"No somos la organización clerical, pero para nosotros los santos principios y tradiciones. Incluyendo la literatura clásica, que hemos planteado, de lo contrario la próxima generación ya no va a entender lo que significa "honrar más querido que la vida" y por qué Iván - el hijo de un campesino, cuando iba a algún acto noble que vive en situación de riesgo, dicho que las dos muertes no va a suceder, pero no se puede escapar. Pero todo va a alguna parte. Aunque en la misma Europa, la mayoría de la gente todavía profesan intuitivamente estos valores, pero la posesión más agresiva y se ocuparon de casi todo el campo de información de la sociedad les impone el abandono, desafía, literalmente, todos los valores tradicionales. Creo que de esta manera y de diálogo entre el presidente Putin y el Papa Francis - para unirse a los esfuerzos en este campo ".

Según Narochnitskaya, los analistas occidentales han señalado que sólo complementa Francis Papa por su elección, que incluyó una referencia a los valores cristianos, fue saludando a Vladimir Putin: "Todo el mundo hablaba de la paz, la democracia, la bondad, el presidente de Argentina se alegró de que el puesto será su compatriota. Nadie, ni siquiera el jefe de un estado católico no mencionó sobre el cristianismo. Al parecer, se han convertido tanto miedo que ya están hablando de este tabú ".

No tiene miedo de Vladimir Putin y hablan abiertamente - y apoyar leyes que restringen la dictadura tolerante ofensiva. Sometidos vilipendiado por ella por los activistas LGBT de Europa. A las figuras públicas tales como Narochnitskaya ya enfrentan a la presión física, como lo fue el pasado sábado en Alemania.


"Hace poco hablé en una conferencia en Leipzig sobre los valores familiares - agresivamente trató de interrumpir la comunidad LGBT - dice Natalya Narochnitskaya. - Por otra parte, ninguno de los participantes no dijo nada malo de los representantes de los homosexuales, por el contrario, los reconoció, condenó a los días en que era considerado un crimen, diciendo que era una violación de los derechos humanos, pero para ellos no importa. Ahora ella admite valores tradicionales, no liberal percibidos como representantes de LGBT Los odio. ¿No te apoyas algo más, nos dicen. Se trata de un nuevo totalitarismo, que se desarrolla ante nuestros ojos. Resulta que no tenemos derecho a expresar su opinión. Nunca, intelectual post-soviética, el pensamiento y no podía imaginar que yo tendría que decir que en Europa Occidental en la necesidad de preservar la libertad de opinión, de expresión, de reunión ".

Fighters presionados cada vez más tolerancia y católicos, dice Narochnitskaya


"Tan pronto como la Iglesia Católica comienza a elevar su voz en temas como lobby anti-clerical de inmediato comienza a tirar algo de luz sobre los escándalos y las historias. Y hace veinte años, que ha sido largamente debatido y condenado en la prensa - para mostrar a la iglesia que no se atreve a decir nada, y silenciando así. Lo mismo vemos y - lo que la campaña de difamación fueron el año pasado en contra de la Iglesia, para privarlo de la autoridad que, en contra de todas las circunstancias racionales tienen. Esta es una tendencia común -, las fuerzas anticristianas anticlericales de la época de la Revolución Francesa muy atentamente, no para dar una voz a ser la conciencia religiosa. Un problema actual es, precisamente, en el hecho de que la iglesia estaba en una voz - que está separada del Estado, pero no puede separarse de la sociedad, porque entonces será simplemente dejará de ser una iglesia. Está obligado a hablar sobre diversos fenómenos de la vida, para su evaluación - no requerimos a comportarse de una determinada manera, sino de evaluar, sobre la base de los valores religiosos ".

La promoción agresiva de los valores anti-cristianos es causa de creciente resentimiento en Europa, lo que lleva a la consolidación de las fuerzas sanas de la sociedad. Es probable que pronto podría estar ya hablando de kontrtolerantnosti - como hablado después de la Reforma Contrarreforma.

"Nadie esperaba de Francia ateizirovannoy este tipo de protestas, como las que tuvieron lugar en el pasado año contra la nueva ley de la familia - dice Narochnitskaya. - Lo más importante, lo que provocó protestas - es que equiparar las familias del mismo sexo tradicional allanó su camino hacia la adopción de niños, porque en Francia la adopción sólo puede familiares. El resultado fue la movilización de la mayoría indiferente que piensan que viven en cualquier mundo, que lo que toca - crecer todo tipo de organizaciones, sitios web aparecieron. En nuestro Instituto para la Democracia y la Cooperación llegan cartas que agradecer a Rusia por lo que es a nivel estatal no tenía miedo de hablar en contra de la corriente principal ".

De hecho, en los últimos años,, europeos-tradicionalistas de mente más conservadores - y no son una minoría, como puede parecer, si nos fijamos en la imagen los medios de comunicación más importantes del mundo - ver Rusia y Putin como los principales partidarios de la resistencia de la civilización europea (de los que creen, y nuestro país ) la separación definitiva de sus fundamentos y los valores cristianos. El ex Rusia comunista de repente se convirtió para Europa libertario último bastión del tradicionalismo.

"El verano pasado, cuando la Duma de Estado celebró una conferencia sobre el matrimonio gay, los delegados franceses nos dijo claramente:" la civilización europea llega a su fin, sólo espero que Rusia y la Iglesia ortodoxa "- dice Chetverikova. - Ellos no dijeron nada sobre el Papa, porque él no hizo nada para detener este proceso. Esperan que asegurarnos de que mantenemos estos valores ".

Paradójicamente, pero ahora muchos tradicionalistas europeos Vladimir Putin "más santo que el Papa."

"Debido a que estas fuerzas Putin encarna la tradicional ortodoxa rusa, los tenedores de los valores tradicionales - dijo Chetverikova. - Para nosotros es muy importante no sólo para preservar esta imagen, sino también para dar pasos reales. Porque después de la Revolución Rusa de 1917 fue la plataforma experimental que se utilizó para llevar a cabo el experimento muy satánico, que se está aplicando actualmente en Occidente. Y aunque más tarde Stalin puso fin a este proyecto, que Rusia no estaba formalmente ortodoxa, que jugó un papel muy importante - que siempre están agitando bogey anti-comunista para justificar un nivel espiritual más alto de la civilización occidental. Y ahora que no lo han hecho - y sólo Rusia puede realmente encarnar una civilización cristiana. Y los cristianos europeos están esperando por esto de nosotros. Nuestros responsables políticos deben darse cuenta de que esto sea en el nivel del desafío ".

" Muchos miembros de nuestra élite política tenían una muy falsa idea de que una vez que se utilizó fueron los comunistas, lo que queda, entonces necesitamos a sentirse mejor acerca de la actual izquierda europea - dice Narochnitskaya. - Yo siempre he sostenido que, por el contrario, el político europeo conservador o figura pública, más simpatía que se refiere a Rusia, si conserva la originalidad, la independencia, el conservadurismo. Esto les da respeto. Y están mucho más cerca del núcleo de Rusia que no podía ser aplastado, no importa lo que las perturbaciones de la capa superior. Una izquierda ahora involucrado en proyecto global neotrotskistskogo mundo tridimensional y pensar clichés ya liberales " .

Según Narochnitskaya muchos conservadores europeos no saben nada de Rusia, solía pensar que tenemos un comunista:




"Pero todas las cosas que no les gusta en la Unión Soviética, ha sido durante mucho tiempo se trasladó a Bruselas: el rechazo de la soberanía, la promesa universalista hecho en la política exterior, la idea de que los intereses nacionales consisten ahora en la democracia y los derechos humanos, que son la apoteosis de los desfiles minorías sexuales. Y cuando los católicos europeos para hablar de ello, ellos se sorprenden, tienen un gusto para nosotros. A partir de su experiencia personal de la aristocracia católica europea - este pequeño, no muy visible, mantener vínculos muy estrechos grupo en todo el mundo - Veo la forma en que son conservadores y cómo su mundo más cercano al nuestro. Un rango de valores determina la posición ideológica y política. Por ejemplo, casi con los conservadores europeos juicio global de muchos cargos políticos, entre ellos Siria. "


"Sé que los padres católicos enseñan a sus hijos es el mismo que el padre-ortodoxa. Nuestra Iglesia Católica reconoce el matrimonio y el bautismo - que nadie se rebautizó católicos que se convirtieron a la ortodoxia. Nunca nos llamamos unos a otros herejes - sólo cismáticos. La historia, por supuesto, una carga para nuestras relaciones, sobre todo proselitismo por el Occidente latino.Pero ahora, me parece a mí, en Europa Occidental auténticos cristianos se dan cuenta de que ya no podemos, ya que dos de oso codicioso, dividir el queso, y lo seguirá siendo sólo unas migajas miserables. Tenemos que seguir juntos lo que es, para revitalizar el espíritu que aún motiva a la mayoría de las personas que se preguntan ¿de dónde estos fenómenos feos, ya reclamar no sólo el derecho de existir y de ser reconocido como el único y verdadero. Nuevos contactos, un nuevo reconocimiento de la demanda, dice Narochnitskaya:

Necesidad de encontrar el fuego perdido bajo las cenizas de la conexión entre nosotros - es desde hace mucho tiempo. Piense gente visionaria en ambos lados encontrarán la fuerza para rechazar los estereotipos y aunar esfuerzos. Necesita ahorrar una cantidad significativa de la cooperación. Si lo es, entonces ambas partes sienten que ahora no es el momento de discutir, hay que dejar de lado lo que divide las tareas del futuro debería unirse a nosotros. Esto no significa que no hay concesiones, no hay rendición de posiciones ".

"Ahora es una campaña de propaganda muy activa, que pretende presentar a la Iglesia católica como nuestro amigo y colega, como una fuerza que trabaja con nosotros, - dice Olga Chetverikova. - A pesar de que esto es sólo nuestro deseo - en realidad vemos algo completamente diferente. Después de todo, incluso muchos católicos tradicionalistas reconocen que el Papa en realidad realiza una auditoría de los valores cristianos y la moral cristiana. Además no se debe a que Europa está integrado en nuestro sistema de valores, y estamos tratando de integrarse en Europa - como miembro del Consejo de Europa, tenemos un programa específico que se basa en el reconocimiento de los derechos humanos. El juego se juega con sus reglas, y que utilizan estas reglas para su propio beneficio. Tenemos que establecer sus metas, desarrollar sus programas y poner en práctica de forma coherente ".



Ольга Четверикова
Este domingo, 13 de octubre, el Papa consagró al mundo, en la Plaza de San Pedro, al Inmaculado Corazón de María ante la imagen itinerante de la Virgen de Fátima. He aquí el momento, y abajo la traducción de la oración. Pincha aquí para ampliar la información.



Texto íntegro de la oración del Papa

Bienaventurada María, Virgen de Fátima,
con renovada gratitud por tu presencia materna
unimos nuestra voz a la de todas las generaciones que te llaman bienaventurada.

Celebramos en ti las grandes obras de Dios,
que nunca se cansa de inclinarse con misericordia sobre la humanidad afligida por el mal y herida por el pecado, para sanarla y salvarla.

Acoge con benevolencia de madre
el acto por el nos ponemos hoy bajo tu protección con confianza, ante esta tú imagen
tan querida por todos nosotros.

Estamos seguros que cada uno de nosotros es precioso a tus ojos y que nada te es ajeno de todo lo que habita en nuestros corazones. Nos dejamos alcanzar por tu dulcísima mirada y recibimos la caricia consoladora de tu sonrisa.

Protege nuestra vida entre tus brazos:
bendice y refuerza cada deseo de bien; reaviva y alimenta la fe; sostén e ilumina la esperanza; suscita y anima la caridad; guíanos a todos nosotros en el camino de la santidad.

Enséñanos tu mismo amor de predilección hacia los pequeños y los pobres, hacia los excluidos y los que sufren, por los pecadores y por los que tienen el corazón perdido: reúne a todos bajo tu protección y a todos entrégales a tu Hijo dilecto, el Señor Nuestro, Jesús. Amén.
A las 5 de esta tarde, el Santo Padre acoge en la plaza de san Pedro la estatua original de la Virgen de Fátima. La estatua de la Virgen de Fátima llegó a Roma este mediodía y regresará a Fátima el domingo.


Efectivamente, no podía faltar en el Año de la Fe, un evento dedicado a la piedad mariana, que es lo caracteriza de manera particular las dos jornadas marianas de este sábado y domingo, con la presencia solemne de la estatua original de Nuestra Señora de Fátima. Mons, Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización, presentando ayer el evento dijo que es "un hecho insólito, porque la estatua de la Virgen de Fátima, de hecho, nunca abandona el santuario. Y sólo lo hace para eventos excepcionales y extraordinarios. La última vez que sucedió, fue durante el Gran Jubileo del año 2000, cuando el beato Juan Pablo II, el 13 de mayo, realizó el Acto de consagración a María.

Juan Pablo II era muy devoto a esta aparición de la Virgen a los tres pastorcillos de Fátima y quiso que la bala, con la que fue herido el 13 de mayo de 1981 en la Plaza de San Pedro, fuera incrustada en la corona que cubre la cabeza de la estatua de la Virgen de Fátima. El Papa Wojtyla vio en la protección de Nuestra Señora de Fátima, el día de su atentado, una intervención milagrosa de la Virgen en su vida y esto le marcó profundamente.

La elección de la Jornada mariana ha sido intencionalmente querida, el 13 de octubre, porque esta fecha recuerda la última aparición de la Virgen a los pastorcitos Jacinta, Francisco y Lucía en el año 1917. En esa ocasión, la Virgen les dijo que continuaran rezando siempre el Rosario todos los días. Un mensaje que vuelve en este Año de la fe, para que los cristianos retornen la oración mariana del rosario como una devoción diaria.
Las dos jornadas se llevarán a cabo como ya es tradicional en estos eventos. Este Sábado, 12 de octubre, ha tenido lugar por la mañana la peregrinación a la tumba de Pedro, y por la tarde la catequesis del Papa Francisco. Los actos en la plaza de san Pedro, con la bienvenida a los peregrinos, empezarán a partir de las tres de esta tarde. Habrá momentos de animación y de reflexión. A las cuatro de la tarde comenzará la procesión de la imagen de la Virgen a través de los distintos sectores de la plaza. Se ha pedido que los peregrinos saluden, como es tradición a la Virgen de Fátima, con pañuelos blancos al paso de la estatua. Para dar un tono de solemnidad, la procesión será escoltada por la Guardia Suiza y los gendarmes.

En el momento culminante de la procesión, a las 5.00, el Santo Padre acogerá a la Virgen, delante de la fachada de la basílica. Después del momento de oración, la estatua será transportará al Santuario del Divino Amor, en las afueras de Roma, donde tendrá lugar el rezo del Santo Rosario, en conexión con otros santuarios marianos. Seguirá una Vigilia de Oración, que se extenderá durante toda la noche, hasta la llegada de los peregrinos que tradicionalmente vienen al santuario, al amanecer.
El domingo por la mañana, la estatua de la Virgen volverá al Vaticano para repetir la procesión por la Plaza de San Pedro, a partir de las 09:30, a la que seguirá la Santa Misa presidida por el Papa Francisco. Al final el Obispo de Roma hará el acto de consagración a Nuestra Señora y concluirá con el rezo del Ángelus.
Al tiempo que el papa Francisco enviaba una carta a Vladímir Putin y a los líderes del G20 reunidos en San Petersburgo pidiéndoles que eviten “soluciones militares” al conflicto de Siria, el secretario vaticano de Relaciones con los Estados, Dominique Mamberti, reunía a los embajadores de 71 países acreditados ante la Santa Sede —la práctica totalidad de la representación diplomática— para que trasladen a sus respectivos Gobiernos la necesidad del cese inmediato de la violencia. 



Jorge Mario Bergoglio no parece dispuesto a contentarse con las previsibles llamadas a la paz —ya sean desde la plaza de San Pedro o desde las redes sociales— ni con la jornada de oración y ayuno a la que, el próximo sábado, ha invitado a los fieles de otras religiones e incluso a los ateos. El papa argentino pretende que la vieja y siempre bien engrasada diplomacia vaticana presione con fuerza a favor de la paz.


Un ejemplo muy gráfico se está produciendo en Estados Unidos. Los obispos estadounidenses —auténticos baluartes del papa Francisco— se acaban de dirigir a los católicos para pedirles que presionen a sus representantes en el Congreso para que, ya sean republicanos o demócratas, voten en contra de la intervención militar. Los términos del llamamiento de los obispos estadounidenses son prácticamente idénticos —en claridad y contundencia— a las palabras usadas por Bergoglio a la hora de dirigirse a Putin. “A los líderes de los Estados miembros del G20”, escribe el Papa, “les pido que no queden indiferentes ante el drama que vive desde hace tiempo la querida población siria (…). Desgraciadamente, duele constatar que demasiados intereses han prevalecido desde que comenzó el conflicto en Siria, impidiendo encontrar una solución que evitase la inútil masacre a la que estamos asistiendo”. Bergoglio urge a los políticos más poderosos del mundo a “encontrar las vías para superar los diferentes enfrentamientos y abandonen cualquier pretensión de una solución militar”.

En la reunión con los embajadores de 71 países acreditados ante la Santa Sede, monseñor Dominique Mamberti fue incluso más allá. El ministro vaticano de Exteriores no solo advirtió de que la crisis de Siria “corre el peligro de tener consecuencias imprevisibles en otras partes del mundo”, sino que alertó ante la proliferación de “grupos extremistas” y pidió tanto a la población como a los grupos de oposición que tomen distancia de ellos y no validen el terrorismo. Mamberti dijo a los embajadores que tras el ataque con armas químicas perpetrado el pasado 21 de agosto por el régimen de Bachar El Asad “no pueden permanecer callados” y explicó que la Santa Sede espera que los responsables rindan cuentas ante la justicia.

La condena firme del Papa a los métodos de Bachar el Asad —“con particular firmeza condeno el uso de las armas químicas”, escribió en su cuenta de Twitter— no es óbice para que, con idéntico ímpetu, haya movilizado al Vaticano a favor de la paz. Consciente del interés que su elección como Papa y sus primeras medidas al frente de la Iglesia están suscitando, Jorge Mario Bergoglio parece dispuesto a enviar un mensaje inequívoco a favor de la paz. Ha enviado una invitación a judíos, musulmanes y ateos a que se unen a la jornada de ayuno y oración contra la guerra de Siria que tendrá lugar en la plaza de San Pedro de Roma desde las siete de la tarde del sábado hasta la medianoche.
Ya tardaba en aparecer por aquí el nuevo obispo de Roma, Francisco. Pasados los primeros cien días de su pontificado, como si de un político se tratara, se han multiplicado los análisis de su persona, sus palabras y sus acciones como Papa. Por eso quiero aprovechar para ver en qué ha quedado todo aquello que revoloteó en los medios de comunicación en torno al cónclave y la elección en su versión más “misteriosa”, y que podemos enmarcar en el interés contemporáneo –o no tanto, ya que es una constante en muchas civilizaciones y culturas a lo largo de la historia, sobre todo en los momentos de decadencia– por el esoterismo. Resumiendo mucho todo lo que se dijo o escribió sobre el tema antes, durante y después del cónclave, tendríamos que hablar de las profecías de San Malaquías, los vaticinios de Nostradamus, el tercer secreto de Fátima y lo astrológico y mágico en general.




El primero de los elementos fue un lugar común nada más hacerse pública la noticia de la renuncia al ministerio petrino por parte de Benedicto XVI. Según la llamada “profecía de San Malaquías”, el fin del mundo llegaría al completarse el listado de 112 Papas con sus lemas respectivos en latín que supuestamente habría escrito San Malaquías de Armagh, un obispo irlandés del siglo XII. Como ya mostré en un artículo publicado en el portal Aleteia, la atribución de ese documento al santo prelado es falsa, y su primera aparición pública data de 1595. Por eso no es raro que acierte en un 95 % en los pontífices anteriores a esa fecha, y que, por el contrario, sólo consiga coincidencias muy forzadas de ahí en adelante.

La cosa es que después de Benedicto XVI –al que correspondería el lema “Gloria olivae”– todas las miradas estaban puestas en el Papa siguiente, con cuyo lema, “Petrus romanus”, vendrían todas las tribulaciones y persecuciones a la Iglesia, la destrucción de Roma y el fin de todo lo que existe. En aquellos momentos de la sede vacante, algunos especularon con la procedencia curial del nuevo sucesor de San Pedro, o con que el elegido por los cardenales tendría o se pondría el nombre del pescador de Galilea. Desde la perspectiva que nos da el calendario podemos afirmar ahora que el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio no cumplía ninguno de estos requisitos, más allá de su ascendencia italiana.

El segundo tema a consideración en la galaxia esotérica estaba basado en las profecías de Nostradamus, al que sus fans incondicionales dieron una oportunidad después de fallar estrepitosamente por enésima vez en cuanto al fin del mundo en 2012. Al visionario francés se recurre habitualmente para aplicarle o desaplicarle los más variopintos anuncios. Esta vez la aplicación a la sede romana consistía en su profecía sobre la llegada de un Papa negro. Las especulaciones volvían a basarse en algo apócrifo, incluso menos cierto que lo anterior de San Malaquías… sencillamente porque Nostradamus no dejó escrito en ningún lugar de sus Centurias esa tontería. Sólo hay una referencia al “rey negro” asociada a catástrofes y desgracias. Una cuarteta oscura –con perdón– que enseguida se aplicó al presidente estadounidense Barack Obama en su día, y que hace unos meses señalaba a alguno de los cardenales negros como el Papa siguiente. Otro fracaso de los esotéricos.

Eso sí, ya hubo algunos que tras el anuncio de la elección de Francisco el pasado 13 de marzo, y sin tener en cuenta que se estaban basando en algo que Nostradamus nunca dijo –¿a quién le importa en estos casos?–, se apresuraron a certificar el acierto de la falsa profecía. No puedo formularlo mejor que ellos, así que me limito a copiar lo que acabo de ver en una revista de misterios sobre este tema. El cronista, tan serio y riguroso él, escribe lo siguiente: “como en ningún cónclave de los anteriores que en mi vida he podido presenciar, sentí un escalofrío a la vez que pensaba para mi interior: han elegido al Papa negro”. ¿La razón? La pertenencia de Bergoglio a la Compañía de Jesús. Ah, claro, si es el primer pontífice jesuita de la historia, es el primer “Papa negro” de verdad y no figurado, pensaron algunos. Pero simplemente se trata de un problema de incultura: esa denominación se ha empleado siempre para referirse al prepósito general, es decir, el superior de esta congregación, por su papel importante en la vida de la Iglesia. Y Bergoglio nunca lo fue.

Así, vemos que ninguna de las dos profecías encontró aprobación en la realidad de los hechos. Algunos, sin embargo, ya se han dedicado a retorcerlas para intentar “demostrar” que tenían razón. Como siempre, la irracionalidad de estas propuestas resiste cualquier fracaso y continúa reapareciendo de una u otra forma. A los que consumen de forma acrítica todos estos productos de bajísima calidad intelectual se la cuelan una y otra vez. Incluso parece que los grandes errores de predicción los reafirman en su postura.

Como leí que contaba uno de estos divulgadores esotéricos: es verdad que no es negro ni se llama Pedro, pero las revelaciones y augurios “sí coinciden en marcar los primeros años del siglo XXI como los de la terminación de la Iglesia católica y el final del mundo cristiano como es hoy en día”. Está la cosa como para fiarse de ellos… Ah, y aprovecho para dejar aquí constancia escrita de algo que he leído en una revista de futurología, como reflexión personal de un autor después de repasar una frase de Nostradamus: “¿se está refiriendo esta profecía a un posible envenenamiento de Francisco I y a que Ratzinger terminará sus días en Túnez?”. Lo que nos hacía falta…

Junto a todo esto resurge, de vez en cuando, el tercer secreto de Fátima. ¿Y qué tiene que ver la Virgen María en todo esto? Conspiranoicos de dentro y fuera de la Iglesia católica sostienen que la Santa Sede mintió cuando dio a conocer en el año 2000 el contenido completo de la tercera parte de lo que la Madre del Señor mostró a la niña portuguesa Lucía de Jesús en 1917. Todo lo que se comenta, como pueden imaginar, gira en torno a grandes apostasías de la Iglesia, catástrofes colectivas y demás tragedias.

Y aunque uno se ciña al texto divulgado oficialmente por el Vaticano –que no tiene por qué mentir en este episodio, por más que se empeñen algunos en intentar demostrarlo–, es cierto que hay materia para que los más imaginativos se pongan a trabajar, ya que Lucía vio a un obispo vestido de blanco subiendo a un monte entre cadáveres y siendo tiroteado en la cima a los pies de una gran cruz. Cualquier Papa que salga, mientras mantenga el color de la sotana pontificia, será objeto de especulaciones vinculadas al tercer secreto de Fátima.

Qué quieren que les diga, quizás aproveche el tirón de estas historias y proponga una nueva profecía, revelada a posteriori. Entiéndaseme la ironía, con la que continúo. Quizás un día le cuente al mundo lo que yo ya sabía y que sí ha sido una profecía totalmente cumplida y verídica. Cuando vi a los cardenales en fila para hacer el juramento previo a la celebración del cónclave, y escuché lo que decían, tuve claro que Bergoglio sería el Papa siguiente (no sé si el último, a tanto no llegan mis vaticinios). ¿Y por qué?, se preguntará el lector. Todo lo descubrí al oír la fórmula del juramento, o más concretamente su segunda parte, común a los juramentos en la Iglesia: “así Dios me ayude y estos Santos Evangelios que toco con mi mano”. En latín, cada cardenal terminaba diciendo: “quae manu mea tango”. ¡Tango! El Papa, sin lugar a dudas, tenía que ser argentino. ¿Para qué hace falta saber latín, cuando puedo inventarme una profecía? Y encima a ritmo de baile…
Una nueva era sin precedente se abrió en la Iglesia: dos papas -uno emérito, Benedicto XVI, y uno en funciones, Francisco- comenzaron a convivir en paz y en armonía en la Ciudad del Vaticano.






Tal como se esperaba, dos meses después de haber dimitido, un Benedicto XVI con aspecto más frágil regresó a la Sante Sede. En la puerta del convento Mater Ecclesiae, el edificio recién restaurado y reestructurado donde vivirá el papa emérito, lo recibió Francisco, el papa argentino, que le dio la bienvenida a casa, sonriente.

Si la imagen de dos papas juntos, los dos vestidos de blanco, uno sin capa y el otro con ella, ya había impactado el 23 de marzo pasado en la memorable visita que el ex arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio le había hecho a su predecesor Joseph Ratzinger en Castel Gandofo, la foto tomada ayer, divulgada por el Osservatore Romano, hizo aún más ruido. Certificaba, por primera vez en la historia, la cohabitación de dos papas en el Vaticano, separados tan sólo por unos metros de distancia, bajo la sombra de la cúpula de San Pedro.

Si el 28 de febrero pasado, día en que se efectivizó la primera renuncia al trono de Pedro en 600 años, Benedicto XVI se fue del Vaticano acompañado por una impresionante transmisión televisiva en directo, su regreso ocurrió sin revuelo mediático. El Vaticano no difundió imágenes en directo del regreso a casa.

El papa emérito, de 86 años, llegó a territorio de la Santa Sede pasadas las 16.45 en un helicóptero privado con el escudo de la gendarmería vaticana (en lugar del helicóptero del ejército italiano que había utilizado a su salida).

Junto con él llegó su secretario personal, monseñor Georg Gaenswein, que pasó los últimos 63 días en Castel Gandolfo, la residencia veraniega de los papas, a 20 kilómetros de esta capital, y que es también prefecto de la Casa Pontificia.

Benedicto XVI fue recibido en el helipuerto por una delegación de cardenales y obispos encabezada por el decano del colegio cardenalicio, Angelo Sodano, e integrada también por el secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone. Pero al llegar a su nueva casa, es decir, al convento Mater Ecclesiae, fue recibido por el papa Francisco.

Fiel a su estilo, éste dejó de lado las formalidades y lo recibió con un abrazo. Un abrazo seguramente parecido al que pudo verse cuando ambos se encontraron por primera vez en Castel Gandolfo el 23 de marzo pasado.

"El papa Francisco le dio la bienvenida con gran y fraterna cordialidad", informó un comunicado del Vaticano. Después, Benedicto y Francisco se trasladaron a la capilla del monasterio para rezar juntos brevemente. "Está contento de regresar al Vaticano, donde pretende dedicarse, como ya anunció él mismo el pasado 11 de febrero, al servicio de la Iglesia a través sobre todo de la oración", señaló el mismo comunicado.

Francisco llamó varias veces por teléfono a su antecesor. La primera vez, enseguida después de haber sido elegido en el cónclave del 13 de marzo. Suele llamarlo en discursos y sermones "venerado predecesor" y, según fuentes del Vaticano, ya lo invitó a pasar el verano en la residencia de Castel Gandolfo, ya que en Roma hace demasiado calor.

Nadie descarta que, vista la informalidad del papa argentino, que ha roto el protocolo decidiendo no ir a vivir al departamento del Palacio Apostólico, sino que se quedó a vivir en el hotel de Santa Marta del Vaticano, pueda ir a visitarlo, a conversar o a rezar con él.

Incluso se especula que la proximidad física que existe desde ayer entre ambos (desde Santa Marta hasta el convento donde vive el papa emérito se demora tan sólo unos diez minutos a pie) podría dar lugar a una colaboración cuyo fruto podría ser la primera encíclica de Francisco, que podría publicarse a fin de año para celebrar el Año de la Fe.

Ratzinger, en efecto, había comenzado a escribir una encíclica sobre la fe, que Francisco podría terminar. No es extraño, por otro lado, que un papa concluya un proyecto iniciado por su predecesor. La primera encíclica del propio Benedicto XVI, "Deus caritas est" (Dios es amor) retomaba un proyecto en el que había trabajado Juan Pablo II en los últimos años de su pontificado, según reveló el cardenal Paul Josef Cordes, presidente emérito del Pontificio consejo Cor Unum.

Benedicto, de nuevo en el Vaticano, seguirá viviendo con su secretario, Gaenswein, y las cuatro memores domini (laicas consagradas del movimiento Comunión y Liberación). En el sobrio monasterio de cuatro pisos ya están en sus bibliotecas los cientos de libros y el piano de Benedicto XVI.

La habitación del papa emérito está en la planta baja, para que no tenga que subir y bajar escaleras. Y también hay un cuarto para Georg Ratzinger, de 88 años, hermano mayor y único pariente vivo de Benedicto XVI.